Tipos de Yoga

 

Existen senderos yóguicos que aportan medios con los que el yogui o yoguina pueda preparar adecuadamente su aspecto físico, mental, emocional y espiritual, para que estén aptos para la comunión (meditación) con el Espíritu Cósmico. Entre otros citaremos los siguientes:

 
 

Bhakti Yoga: Es el camino de la devoción o del amor desinteresado. Es el sendero más rápido para la realización de la Esencia Divina Omnipresente. Sri Ramakrishna pone un ejemplo que nos aclarará lo que es el amor o la devoción que se requiere para realizar dentro de sí al Gran Espíritu: Un día un Maestro caminaba a la orilla del mar. Se le acercó un devoto y le preguntó: ‘Señor, ¿cómo puedo hallar a Dios?’. El Maestro avanzó en el mar con el devoto y lo sumergió en el agua. Después de un rato lo soltó y levantándole de un brazo le preguntó: ‘¿Cómo te sentiste debajo del agua?’. El devoto contestó: ‘Sentí como si mí último momento hubiera llegado; mi condición era desesperada’. Entonces el Maestro le dijo: ‘Verás al Padre cuando tu corazón llegue a anhelar a Dios con la misma intensidad con que deseabas un poco de aire hace un momento’. El Bakta al lograr el estado de Unión (Yoga) con la Esencia Divina, accederá también al supremo conocimiento (sabiduría=percibir todo en su verdadera dimensión), y a la capacidad de actuar de manera in egoísta (amor).

 

Gñana Yoga: Es la ciencia que nos ayuda a entrar en contacto con la Sabiduría Cósmica Omnipresente de manera vivencial. No se trata de obtenerla solamente a través de la razón, mediante el conocimiento libresco, ni erudito, sino de poseerla mediante la percepción intuitiva (capacidad de percepción del espíritu sin intermediación de los sentidos materiales). Sri Ramakrishna nos aclara lo que es un sabio: “Aquel que solamente ha oído hablar de la leche es ‘ignorante’. Aquel que vio la leche tiene ‘conocimiento’. Pero aquel que la ha bebido y ha sido fortalecido por ella ha alcanzado vigñaña”. Por lo tanto la experiencia vivencial de “saborear” las verdades esenciales, el percibir las cosas y situaciones en su verdadera magnitud constituye la sabiduría; esto nos lleva a precisar que una persona inteligente no necesariamente es sabia.

 

Karma Yoga: Es la ciencia que nos permite unirnos con el Espíritu Cósmico a través del trabajo considerado como acción de servicio realizada sin apego, es decir de manera desinteresada. En este tiempo, el trabajo desinteresado es en extremo difícil puesto que el sistema capitalista promueve por todos los medios el mercado, la “competencia”, el consumismo. En este sendero el Karma Yogui ofrece a Dios sus acciones y los frutos como ofrenda, puesto que es consciente que el Gran Espíritu es quien le prodigó de la Fuerza, la Sabiduría y el Amor requeridos para realizar dichas acciones. De este modo el yogui se libera del karma (efecto de la acción), puesto que neutraliza los sentimientos de atracción y repulsión egoístas, debido a que el objetivo de su accionar es el Servicio a Dios y a su prójimo (prójimo= lo próximo). Debemos siempre recordar que el espíritu Cósmico es el más grande Servidor, ya que en todo instante está trabajando para proveernos de energía, de materia, y de todas las manifestaciones de su amor. Por esta razón Jesús el Cristo nos enseña: “…el que quiera ser el más importante entre ustedes, que se haga el servidor de todos; y el que quiera ser el primero, que se haga siervo de todos. Así como el Hijo del Hombre no vino para que lo sirvieran, sino para servir y dar su vida como rescate de una muchedumbre”. Esta actitud de Karma Yogui perfecto lo demostró el Maestro de Maestros al ceñirse con un “delantal” y lavar los pies a sus discípulos al inicio del ritual iniciático crístico en la Última Cena. En todos los senderos del Yoga se aplica en mayor o menor medida el karma yoga puesto que para todo se requiere “acción”.


 

Hatha Yoga: El término sánscrito “Ha” significa Sol y el término “Tha” significa Luna, por lo que esta disciplina hace referencia al proceso de armonización entre la energía solar y lunar en el ser humano. Corresponde al Yin y Yang de la sabiduría china. Por lo tanto la ciencia del Hatha Yoga contribuye para la realización del ser humano con un conjunto de ejercicios psicofísicos que practicados de una manera sistemática contribuyen al proceso de armonización energética del cuerpo y de la mente, de tal manera que éstos se encuentren aptos para la meditación. Esta disciplina se la realiza acompañada de un régimen alimenticio vegetariano puesto que las Asanas (posturas) requieren un mínimo de toxicidad de la sangre.


 

Laya Yoga: Es el sendero que nos ayuda a concentrar nuestra mente en algún concepto mental de la Divinidad o en los sonidos astrales internos. La práctica de este sendero nos posibilita llegar a escuchar, en el plano supraconsciente, el Sonido Cósmico de la presencia del Gran Espíritu dentro de nosotros mismos, y siguiendo el eco de su Océano Cósmico, ser conscientes de la unidad de todo y de todos. Un vivo ejemplo de este sonido astral omnipresente es lo que narra el Apóstol Juan en el Apocalipsis: “Me volví para ver quién me hablaba; detrás de mi había siete candeleros de oro, y en medio de los candeleros vi. a uno que es como Hijo de Hombre “[...] Su voz es como estruendo de grandes olas”.

 

Mantra Yoga: Es el sistema que considera la utilización de palabras o frases de alto poder vibratorio, cuya repetición consciente nos conduce a aquello que significan. A estas palabras sagradas o frases en la sabiduría oriental se las denominan: “mantrams”. Cabe destacar que todas las religiones tienen mantrams. Es importante considerar que todo mantram es un poderoso medio para la realización, sin embargo no deben ser considerados como un fin en sí mismos sino como medios para lograr el estado de unidad con el Océano Cósmico de Vida. Debemos recurrir a ellos de la misma manera que recurrimos a una barca para atravesar por un mar o un río tumultuoso, a sabiendas que no basta con subirse en la barca para atravesar con éxito las aguas, puesto que para ello es imprescindible el saber como manejarla. Por esto se hace indispensable el recibir los mantrams adecuados de manos de una persona con experiencia, jamás de una persona inescrupulosa, porque podemos extraviarnos en el sendero.

 

 

Nidra Yoga: Es la ciencia que nos conduce a un proceso de interiorización mediante la desconexión de los sentidos, lo cual nos lleva a un profundo relajamiento. De esta manera los cinco sentidos corporales no serán un impedimento para la comunión con el Espíritu Cósmico.


 

Raja Yoga: Se lo denomina el yoga “regio” o el “Rey de los yogas”. Conduce a la comunión por la meditación y la concentración. Es el método más completo puesto que combina todo lo mejor que existe de las formas más elevadas del yoga, por esta razón se lo considera el “rey de los yogas”. Su objetivo es la realización definitiva de la naturaleza divina interior y exterior mediante el cumplimiento de ocho pasos fundamentales delineados por el más grande de los yoguis el Maestro Patanjali, el cual denominó a este Sendero “Ashtanga Yoga” o Sendero de los ocho miembros.

Nosotros practicaremos la ciencia del Raja Yoga, puesto que combinaremos todo los sistemas antes expuestos. Los conocimientos científicos del Yoga contribuirán de una manera poderosa en el proceso de armonización que emprenderemos a través de nuestros estudios y prácticas espirituales (Sadhana), mediante la sincronización de nuestra fuerza de voluntad con la Fuerza de Voluntad Cósmica, de nuestra mente con la sabiduría de la Mente Cósmica, de nuestro amor con la fuerza infinita de Amor Crístico Cósmico. Es importante recalcar que sin una práctica constante, paciente y ecuánime, no lograremos mayores resultados. Debemos recordar la máxima: “Un gramo de práctica vale más que un kilo de teoría”.
 

Kriya Yoga: Es un tipo Raja de Yoga, comprende cierta técnicas de meditación, cuya práctica regular conduce a la realización de la Omnipresente Esencia Divina. Se la recibe de manos de un Kriyaban o Kriya Yogui (persona que practica el Kriya Yoga) mediante una iniciación sagrada bajo las normas iniciáticas milenarias. El Señor Krishna habla de este ritual en el Bhagavad Guita. Es un método científico psico fisiológico mediante el cual los átomos de oxígeno son transmutados en energía vital, y en último término la respiración se transforma en mente, logrando con ello el rejuvenecimiento del cerebro y de los centros de la médula espinal, de este modo estos fabulosos medios de percepción evolucionan al punto de que nuestra conciencia progresivamente estará capacitada para unirse a la Conciencia Cósmica Omnipresente y percibir todo en su verdadera dimensión. A decir de Mahavatar Babaji, esta ciencia es la misma que Krishna dio a Arjuna hace miles de años, y la misma que fue conocida posteriormente por Patanjali, Cristo, San Juan, San Pablo y otros discípulos. Mahavatar Babaji la recuperó para la nueva era e inició a su discípulo predilecto el Maestro Lahiri Masaya para que sea el padrino y guía de todos los kriyabanes o kriya Yoguis; él sublime Maestro a su vez inició a su discípulo amado Swami Sri Yukteswar, mismo que la transmitió a su entrañable discípulo el Maestro Paramahansa Yogananda que tubo la misión de traerla a Occidente. Cabe destacar que Mahavatar Babaji tiene su Ashram(centro de espiritualidad) en los Himalayas y su hermana Anaí Mataji de manera especial tiene la misión de ayudar a purificar la mente subconsciente a los Kriyabanes.

 

En el Ecuador, José N. Cuarón discípulo directo del Maestro Paramahansa Yogananda concedió Diksha (Iniciación sagrada que consagra y confiere los secretos iniciáticos al que la recibe) al Maestro Dr. César Dávila G. (Yogui de los Andes), del cual tuve la bendición de recibirla. En definitiva, Kriya Yoga permite acelerar la evolución del ser humano de una manera sorprendente, puesto que al realizar el “ritual de fuego” directamente en los centros localizados en lo largo de la Espina Dorsal Profunda (Chakras), logra los mismos resultados que corresponderían a centenares de miles de años de continuo esfuerzo espiritual. Esta ciencia para lograr su efecto debe estar acompañada de: alimentación apropiada, luz solar, pensamientos armónicos, la práctica asidua de la meditación y de la acción realizada con amor.